Berlín capital del Imperio Prusiano

La ocupación de Alemania por las tropas napoleónicas hizo surgir la conciencia nacional y Berlín se convirtió en la sede del movimiento nacionalista alemán. 

A partir de 1961 las autoridades de la República Democrática Alemana mandaron construir un muro para aislar Berlín occidental de la RDA. Se construyó para evitar que los alemanes democráticos huyesen del paraíso socialista. 

El Muro de Berlín, con una longitud de 144 kilómetros se convirtió en el símbolo de la Guerra Fría. El 9 de noviembre de 1989 el gobierno de la RDA se vio obligado a aceptar la libre circulación de los ciudadanos entre las dos partes de la ciudad, dando lugar a la caída del Muro de Berlín. 

El 3 de octubre de 1990, casi un año después de la desaparición de la RDA, anexionada de hecho por la RFA, nació la Alemania unificada trasladando su capital de Bonn a Berlín. 

La capital alemana tiene una gran historia que contar a sus visitantes. Asolada durante la Segunda Guerra Mundial y dividida por el Muro durante 28 años, Berlín recupera su antiguo esplendor a pasos de gigante. 

Los edificios de arquitectura moderna borran con grandes pinceladas el oscuro pasado de la ciudad, creando un ambiente especial donde lo clásico se mezcla con lo moderno y lo extravagante con lo cotidiano. 

Los rastros del muro forman el mejor de los museos en el que se pueden revivir tiempos de angustia por la división, los campos de concentración exponen sus secretos mejor guardados sobre las consecuencias de un fascismo exacerbado y los búnkeres transmiten el terror que un día mantuvo a la ciudad oculta por el miedo. 

El turismo en Berlín ofrece un amplio abanico deactividades, visitas y excursiones excitantes que logran que el visitante forme parte de su historia. 

En el Museo de la DDR entraras al particular mundo de la República Democrática Alemana; Checkpoint Charlie, escenario de continuas huidas de los ciudadanos del lado Este de Berlín, cuenta su particular historia, mientras que la Isla de los Museos de Berlín ofrece una amplia gama de exposiciones para todos los gustos. 

Descubre por qué el turismo en Berlín aumenta año tras año y las razones por las que la capital alemana es tan atractiva para los turistas españoles. 

Puerta de Brandenburgo

La Puerta de Brandenburgo (Brandenburger Tor) es una de las antiguas puertas de entrada a Berlínademás de uno de los símbolos más importantes de la ciudad. En español, el nombre más correcto es Puerta de Brandeburgo. 

Inaugurada en 1791 junto a la Pariser Platz, la Puerta de Brandenburgo es un símbolo del triunfo de la paz sobre las armas. 

Se trata de una enorme construcción de 26 metros de alto que, con su estilo neoclásico, recuerda a las construcciones de la Acrópolis de Atenas. 

En 1795, el monumento fue coronado con una cuadriga de cobre que representa a la Diosa de la Victoria en un carro tirado por cuatro caballos en dirección a la ciudad. La estatua que se puede ver hoy en día, es una copia hecha en Berlín oeste en 1969, ya que la original quedó destruida durante la Segunda Guerra Mundial. 

Aunque la puerta tiene cinco entradas, desde su construcción hasta el año 1918, el paso central de la puerta sólo podía ser utilizado por miembros de la familia real y algunos pocos afortunados. 

Tras su construcción, la Puerta de Brandenburgo gozó del esplendor que le correspondía viendo pasar bajo sus arcos a los miembros de la realeza, las tropas de Napoleón y presenciando algunos desfiles nazis. 

La tranquilidad de la Puerta de Brandenburgo terminó tras la llegada de la Segunda Guerra Mundial, que causó graves daños a la estructura y prácticamente destruyó la cuadriga. 

En 1956, ambas partes de la ciudad dividida aunaron sus fuerzas para la reconstrucción de la puerta. Fue en 1961, tras la construcción del Muro de Berlín, cuando la puerta quedó perdida en tierra de nadie, atrapada entre el este y el oeste, sin que prácticamente nadie tuviera acceso a ella. 

Tras la reunificación de la ciudad, la Puerta de Brandenburgo, después de tantos disgustos, por fin recuperó el lugar que se merece. 


Muro de Berlín

La construcción del Muro de Berlín y, especialmente su caída, han formado parte de los momentos más importantes de la historia del siglo XX. Este muro dividió Berlín en dos partes durante 28 años, separando a familias y amigos. 

Al finalizar la II Guerra Mundial, tras la división de Alemania, Berlín también quedó dividida en cuatro sectores de ocupación: soviético, estadounidense, francés e inglés. Las malas relaciones entre los comunistas y los aliados fueron creciendo hasta llegar al punto en que surgieron dos monedas, dos ideales políticos y, finalmente, dos alemanias. 

En 1949, los tres sectores occidentales (estadounidense, francés y británico) pasaron a llamarse República Federal Alemana (RFA) y el sector oriental (soviético) se convirtió en la República Democrática Alemana (RDA). 

Berlín quedó dividida y se crearon 81 puntos de paso entre las dos zonas de la ciudad. 

La maltrecha economía soviética y la floreciente Berlín occidental hicieron que hasta el año 1961 casi 3 millones de personas dejaran atrás la Alemania Oriental para adentrarse en el capitalismo. 

Entre 1961 y 1989 más de 5.000 personas trataron de cruzar el muro y más de 3.000 fueron detenidas. Alrededor de 100 personas murieron en el intento,. 

La caída del muro vino motivada por la apertura de fronteras entre Austria y Hungría en mayo de 1989, ya que cada vez más alemanes viajaban a Hungría para pedir asilo en las distintas embajadas de la República Federal Alemana. Este hecho, motivó enormes manifestaciones en Alexanderplatzque llevaron a que, el 9 de noviembre de 1989 el gobierno de la RDA afirmara que el paso hacia el oeste estaba permitido. 

Ese mismo día, miles de personas se agolparon en los puntos de control para poder cruzar al otro lado y nadie pudo detenerlos, de forma que se produjo un éxodo masivo. 

Al día siguiente, se abrieron las primeras brechas en el muro y comenzó la cuenta atrás para el final de sus días. 

Una vez liberados, familias y amigos pudieron volver a verse después de 28 años de separación forzosa. 

Catedral de Berlín

La Catedral de Berlín (Berliner Dom) se alza majestuosa en las proximidades del Río Spree, coronada por una cúpula de cobre de color verdoso. 

Se trata del edificio religioso más representativo de Berlín, situado enfrente del jardín Lustgarten, entre la Isla de los Museos y el solar antes ocupado por el Palacio Imperial. 

En el interior de la catedral llaman especialmente la atención tanto el recinto del altar, realizado en mármol blanco y ónix amarillo, como el imponente órgano de transmisión neumática. 

También resulta interesante el acceso que utilizaba la pareja imperial cuando acudía a la catedral, ya que poseía una escalera propia con todo tipo de lujos, a través de la cual llegaban hasta el Palco Imperial. 

Los sótanos de la catedral guardan un importante tesoro, la Cripta de los Hohenzollern, conocida por alojar los sarcófagos de los miembros de la dinastía Hohenzollern. 

En la cripta se pueden ver más de 90 tumbas de los miembros de la familia imperial fallecidos desde finales del siglo XVI hasta principios del siglo XX.

Parlamento Alemán de Berlín

El antiguo edificio del Reichstag es la sede del Parlamento Alemán (Bundestag Alemán). Se trata de un edificio histórico con aspecto de templo clásico, coronado por una gran cúpula moderna por la que se puede transitar. 

Situado junto a la línea que marca el Muro de Berlín, el Reichstag permaneció casi 29 años separado de la cercana Puerta de Brandenburgo. 

La construcción del edificio del parlamento se vio finalizada en el año 1894. Durante sus primeros años, albergó a las fuerzas políticas alemanas hasta que, con el fin de la I Guerra Mundial, obreros y soldados ocuparon el edificio y se declaró la República de Weimar. 

Con la llegada de los nazis al poder, dio comienzo una política de represión e intimidación que hizo que el Parlamento perdiera su poder. En 1933, el edificio fue víctima de un sospechoso incendio del que nunca se supo el culpable. 

Hitler, aprovechando la situación, abolió la mayoría de los derechos fundamentales de la Constitución de 1919 de la República de Weimar. Tras la II Guerra Mundial, el edificio del parlamento quedó destruido y hubo un intenso debate acerca de su derribo o reconstrucción. Finalmente, en 1956 optaron por reconstruirlo aunque sin rehacer su cúpula original.


El elemento más espectacular del edificio, la cúpula de cristal que se encuentra situada directamente sobre la Sala de Plenos del Parlamento. 

En el interior de la cúpula, se pueden ver multitud de fotografías antiguas a través de las cuáles se describe la historia del Parlamento mediante sus momentos más importantes.

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie fue el punto de paso más conocido de los utilizados durante la Guerra Fría. En é lse podía conseguir el visado diurno para cruzar a Berlín Este desde Berlín Oeste. 

Después de la construcción del Muro de Berlín, quedaron pocas fronteras a través de las cuáles los ciudadanos pudieran moverse entre las dos alemanas. El alcalde de Berlín Occidental consiguió que sus ciudadanos pudieran visitar la parte oriental con algunas restricciones y Checkpoint Charlie era el lugar de acceso. 

Además de las personas que cruzaron la frontera con permiso, hubo muchos ciudadanos que huyeron de Berlín Este engañando a los militares que controlaban Checkpoint Charlie. 

Desde el año 2001, en Checkpoint Charlie se encuentra instalada una réplica del cartel que años atrás advertía a los ciudadanos: “Está abandonando el sector americano”. 

Justo al lado se encuentra situado el Museo del Muro de Checkpoint Charlie, un lugar en el que se puede aprender mucho sobre los acontecimientos que tuvieron lugar durante la Guerra Fría. 

Topografía del Terror

Detrás de un trozo del muro que se mantiene prácticamente intacto, se encuentra un solar en el que se sitúa la Topografía del Terror, un lugar con una historia escalofriante. 

En 1933 el edificio neobarroco que ocupaba ese lugar se convirtió en la sede de la temida GESTAPO, la Policía Secreta del Estado. Los que se oponían al régimen de Hitler acababan allí, donde eran sometidos a interrogatorios y continuas torturas en los sótanos del edificio. 

Los textos y fotografías de la Topografía del Terror, detallan la sórdida historia del aparato de seguridad de Hitler entre los años 1933 y 1945. 

El edificio de la Luftwaffe es el gran bloque que se encuentra junto a la Topografía del Terror. 



Monumento al Holocausto de Berlín


Edificado en las cercanías de la Puerta de Brandenburgo entre los años 2003 y 2005, el monumento en memoria de los judíos asesinados en Europa pretende enfrentarse a la noción de monumento en sí misma. La traducción literal del nombre alemán es "Monumento memorial a los judíos asesinados en Europa". 

Se trata de una cuadrícula formada por 2.711 bloques de hormigón de diferentes alturas, que permite que los visitantes elijan su camino de entrada y salida. 

La visita al centro de información, comienza con un repaso a la política nacionalsocialista de exterminio llevada a cabo entre 1933 y 1945. 

En la siguiente parte de la exposición, se pueden leer los testimonios de algunas personas además de la historia de diferentes familias antes, durante y después de la persecución. 

Una de las salas más impactantes, es la que muestra sus paredes cubiertas con los nombres y años de nacimiento y muerte de las víctimas del holocausto. 

Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm

La Iglesia del Kaiser Wilhelm es uno de los monumentos más interesantes de Berlín. Su peculiar aspecto de castillo derruido le otorga un encanto especial que realmente logra su objetivo: recordar a todo el que la vea que, mediante la guerra, sólo se logra destruir personas y tesoros arquitectónicos. 

Merece la pena recordar que la iglesia marca el comienzo de Kurfürstendamm, la calle más importante de Berlín junto con Unter den Linden. 

Su exterior magullado y ennegrecido pretende recordar la insensatez de la guerra. En el interior, una pequeña exposición muestra algunas fotos de la época en la que la iglesia quedó destrozada por los bombardeos. 

Enfrente de la entrada de la iglesia se construyó una moderna capilla (llamada Iglesia Nueva) formada por cristales azules que reflejan una preciosa luz en su interior. En la parte trasera de la iglesia, se encuentra un edificio octogonal repleto de ventanales azules que se construyó como campanario en 1960. La forma de los tres edificios hace sean llamadas de forma coloquial: "la polvera, la muela picada y el pintalabios". 

Palacio Charlottenburg

El palacio, construido entre 1695 y 1699 en un estilo barroco, fue diseñado como lugar de veraneo de Sofía Carlota, segunda esposa de Federico III. 

Tras la coronación de Federico como Rey de Prusia, en 1702, el palacio fue remodelado para su ampliación, aunque la reina Sofía Carlota no vivió para ver la obra finalizada. En 1705, tras su muerte, el palacio, antes llamado Lietzenburg, y el distrito en el que se encuentra, pasaron a llamarse Charlottenburg en su honor. 

En 1943, los bombardeos de la fuerza aérea británica sobre Berlín destruyeron parcialmente el palacio y una gran parte de la decoración del edificio que no pudo ser restaurada por completo. 

Durante la visita se recorren las diferentes estancias del palacio mientras la audio guía narra las historias acontecidas en cada una de ellas, transportando al visitante a la época en la que la realeza disfrutaba del palacio. 

Aunque en algunas de las salas se conservan los muebles y la decoración original de techos y paredes,la segunda planta no tuvo demasiada suerte durante los bombardeos y los frescos de los techos y la decoración de las paredes no pudieron salvarse. 

Probablemente, uno de los mayores atractivos del palacio sean sus extensos y cuidados jardines, diseñados en 1697 con un estilo francés barroco y reformados en 1788 al estilo inglés. 

Los jardines del Palacio Charlottenburg constituyen un remanso de paz en la ciudad de Berlín, donde se pueden pasar horas recorriéndolos, descansando junto al lago o visitando la Casita de Té Belvedere, una pequeña construcción de 1788. 

East Side Gallery

El mayor tramo que se conserva de los restos del Muro de Berlín mide 1,3 kilómetros y es conocido como East Side Gallery, la mayor galería de arte al aire libre del mundo. 

A lo largo del muro, se pueden ver cientos de graffitis de artistas procedentes de todo el mundo, que trataron de documentar mediante sus obras el cambio producido tras la caída del Muro de Berlín. Mediante sus obras expresan una gran sensación de euforia y esperanza por un futuro libre y mejor. A través de las pinturas, los artistas trataron de expresar sus protestas y mensajes como memoria de un momento histórico tan importante. 

Se pueden encontrar obras realmente buenas a lo largo del muro, pero resultan especialmente llamativas las pinturas del líder ruso Leonid Brezhnev besando a Erich Honecker, líder de la República Democrática Alemana, y la imagen de un Trabant (el coche utilizado en la alemania oriental) atravesando el muro. 

Berlín es una ciudad que no olvida su reciente pasado. Los restos del muro forman ya parte de la ciudad y East Side Gallery es uno de los tramos más importantes que se conservan, por lo que no es necesario decir que su visita es más que obligatoria.

Nueva Guardia

La Nueva Guardia (Neue Wache) fue construida en 1918 para conmemorar la derrota sobre las tropas napoleónicas y celebrar la liberación de Berlín. 

El impresionante edificio neoclásico situado en la Avenida Unter den Linden presenta en su fachada un pórtico formado por columnas dóricas que le aportan cierto aire de grandeza. 

A lo largo de los años el edificio ha cumplido diferentes funciones conmemorativas: fue el lugar de conmemoración de las víctimas del fascismo alemán y, hoy en día, es un lugar que pretende homenajear a todas las víctimas del mundo, ya sean de las guerras, del fascismo o cualquier otra injusticia. 

A fecha de hoy, está habitado tan sólo por una conmovedora escultura de una mujer que sostiene en sus brazos el cuerpo sin vida de su hijo (Madre con hijo muerto de Käthe Kollwitz). 

La escultura, que se encuentra situada bajo una gran abertura en el techo, expuesta a las inclemencias meteorológicas, soportando el frío y la lluvia, representa el sufrimiento del pueblo.

Tacheles

Tacheles, ubicado en un edificio en ruinas de la conocida calle Oranienburger, es el centro cultural alternativo más famoso de Berlín. 

Lo que empezó hace años siendo una casa okupa, es hoy un lugar en el que se puede disfrutar de originales exposiciones, conciertos y cafés. 

Después de la caída del Muro de Berlín el gobierno decidió demoler el edificio, que se encontraba en ruinas debido a los bombardeos producidos durante la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de jóvenes artistas procedentes de todo el mundo se adelantó a la demolición y se instaló en el edificio, de forma que lograron salvarlo. 

A lo largo de las cinco plantas del edificio se pueden encontrar numerosos talleres de artistas y algunos bares. El patio del Kunsthaus Tacheles es el improvisado taller de excéntricos artistas que trabajan y exponen sus obras para venderlas al aire libre.

Museo de Pérgamo

Inaugurado en 1930, el Museo de Pérgamo es el museo más imponente de la Isla de los Museos y el más visitado de todo Berlín. En el interior del edificio con aspecto babilónico, se expone la impresionante Colección de Antigüedades, además del Museo de Oriente y el Museo de Arte Islámico. 

El Museo de Pérgamo es el más impresionante de todos los museos de Berlín. No se trata de un museo más, sino de un lugar completamente diferente debido a las enormes y valiosas construcciones que alberga. Imprescindible. 

La primera de las salas, acoge la edificación más impresionante del museo, el Altar de Pérgamo, construido hace más de 2.000 años para dar las gracias a los dioses por las bendiciones concedidas. 

El altar, que da nombre al museo, fue desenterrado en la acrópolis de la ciudad griega de Pérgamo aunque, por desgracia, gran parte del altar erigido sobre el año 170 a.C. se encontró destruido. 

Dejando a nuestras espaldas el Altar de Pérgamo, en la sala de la izquierda se abre paso ante los visitantes otra increíble reconstrucción de la antigüedad: la puerta del mercado romano de Mileto. 

La siguiente sala, contiene una reconstrucción de la Puerta de Astarté, construida en el siglo VI a.C. bajo las órdenes de Nabucodonosor II. La puerta de la antigua Babilonia, adornada con ladrillos azules decorados con figuras animales, da paso a la zona del museo en la que se exponen las obras del antiguo Oriente Próximo. 

En esta parte del museo, se exponen más de 6.000 años de cultura procedente de Mesopotamia, Siria y Anatolia. La colección está compuesta por más de 270.000 objetos provenientes de las grandes excavaciones realizadas en Babilonia. 

En la planta superior del museo se ubican las obras del antiguo Arte Islámico, una muestra de artesanía de los países islámicos desde el siglo VIII al XIX. Entre las exposiciones, destaca una preciosa colección de alfombras orientales.

Museo Nuevo de Berlín

El Museo Nuevo es la joya de los cinco museos que componen la Isla de los Museos. El hecho de que permaneciera cerrado durante 70 años y abriera recientemente sus puertas, hace que sea el uno de los más visitados de Berlín. 

Construido entre 1843 y 1855, el edificio sufrió severos daños durante la Segunda Guerra Mundial y, durante los 40 años siguientes, las ruinas quedaron expuestas a las inclemencias meteorológicas. 

Las habitaciones destruidas han sido reformadas siguiendo las líneas del edificio original y el edificio no es copia literal del original. 

El Museo Nuevo fue abierto recientemente al público después de permanecer cerrado durante más de 70 años. 

Con más de 2.500 objetos en exposición situados a lo largo de 3.600 metros cuadrados divididos en tres plantas, la parte de Egipto es probablemente la más importante del Museo Nuevo. 

Se pueden ver momias, figuras funerarias utilizadas para los rituales de enterramiento y un sinfín de objetos expuestos en un marco incomparable aunque, sin duda, la obra maestra del museo es el busto de la Reina Nefertiti, conservado en perfectas condiciones desde su creación en el año 1351 a.C. 

A lo largo de las exposiciones se encuentran objetos de la Edad de Piedra y otros procedentes de la Edad de Oro y de la de Bronce, además de diversas estatuas y hallazgos procedentes de la época romana. 

En esta área destacan especialmente un sombrero ceremonial de 3.000 años de antigüedad capaz de predecir los eclipses lunares, y una enorme estatua de Helios, del siglo II.